Con fecha 25 de Julio de 2011 se publicó el Decreto N° 3264 del Ministerio de Justicia, que le concede la personalidad jurídica y aprueba los estatutos a La Fundación del Adulto Mayor Clotario Blest Riffo. Se trata de una iniciativa impulsada por Francisco Iturriaga Steck y Michel Toledo Ortiz, a través de la Unión Nacional de Pensionados UNAP A.G., una  organización sin fines de lucro que reúne a más de 45 mil adultos mayores a lo largo del País.

Lineamientos Estratégicos

La Fundación sigue el legado que dejó Clotario Blest Riffo, que fue luchar por la dignidad de las Personas Mayores y que esta al final de sus días fuera plena y digna. Su objeto es “velar por la dignidad y el respeto de las personas mayores, su protección ante el maltrato y abandono y su plena integración a la sociedad, así como la defensa, el reconocimiento y el ejercicio pleno de todos los derechos que la Constitución y las leyes le reconocen”.

De acuerdo a lo que establecen los estatutos, el sentido último de la Fundación del Adulto Mayor, es la defensa de los derechos de las personas mayores y la promoción de iniciativas que faciliten su ejercicio en los diversos ámbitos donde estos se desempeñan.

Para lo anterior, puede señalarse que promueve la corresponsabilidad y el equilibrio entre los sectores público y privado, con la finalidad de responder a los retos económicos y sociales del envejecimiento de la población y el bienestar de los mayores, en el marco de un ejercicio participativo de éstos últimos.

La Fundación realizará sus actividades de investigación, intervención y difusión promoviendo la reflexión orientada a mejorar los comportamientos de todos los actores en el entorno de las personas mayores.

Visión y Valores

Si bien el envejecimiento poblacional es una realidad en términos demográficos, la adaptación de las estructuras sociales y económicas -entre otras- a este cambio aún es precaria y no siempre estima en la magnitud que representa, la cantidad de mayores por sobre los sesenta que hoy supera el 17% del total de chilenos y cuya esperanza de vida después de los 60 se sitúa en cerca de 20 años.

El conjunto de las personas mayores en Chile se encuentra experimentando un cambio no solo cuantitativo. Por el contrario, es notorio el cambio cualitativo, dado el envejecimiento de segmentos que han debido vivir circunstancias cambiantes de la realidad nacional. Este cambio está impulsando una demanda de bienes y servicios que hoy se atiende también de manera parcial o casi inexistente en la oferta pública y privada, lo que en diversas ocasiones tensiona el sistema de protección social. En otros casos, frustra a los mayores cuando en el mercado no encuentra las soluciones esperadas.

Las personas mayores representan un cohorte poblacional muy heterogéneo entre ellos mismos y por cierto con otras generaciones de mayores que los antecedieron, sus necesidades e intereses como las formas de satisfacerlos han ido cambiando y requieren ser reconocidos en sus particularidades.

Por lo anterior, la visión de futuro de la Fundación del Adulto Mayor es “ser percibida como una organización que interrelaciona entre los espacios público y privado, para desarrollar e impulsar iniciativas que ofrezcan respuestas efectivas a las necesidades de las personas mayores, que promuevan su integración, la promoción de nuevos roles, el surgimiento de nuevas ofertas de servicios y la defensa de sus derechos en la búsqueda de una sociedad más justa y para todas las edades”.

Áreas Temáticas

 a)    Mejoramiento de la visión y el concepto tradicional sobre el colectivo de personas mayores a una nueva cultura de respeto y reconocimiento que lo considere un activo de la sociedad.

 b)   Mejoramiento de las relaciones de cooperación entre las organizaciones de mayores, el sector público, el sector privado y las entidades internacionales.

 c)    Promoción, impulso y gestión del conocimiento de los diversos aspectos que afectan a las personas mayores, orientado a desarrollar estrategias que mejoren la calidad de vida de los mismos.

 d)   Influencia en el desarrollo de políticas, planes y programas destinados a garantizar el goce de los derechos que les han sido consagrados.

 e)    Formación en materias pertinentes a actores sociales que lo requieran.